
Si pretendemos cumplir con todas las reglas siempre, todo el tiempo, intuyo que la cosa se pondría aburrida pronto.
Si por otro lado buscamos que ninguna regla aplique a nuestro caso particular, es muy probable que terminamos no cumpliendo ninguna. Cosa que socialmente no esta bien visto tampoco
Creo que cumplirlas o no, está en ustedes, pero también creo que si uno no cumple las reglas del grupo del cual forma parte, debería plantearse pertenecer a un grupo distinto.
Dicho todo esto, mi opinión es que tratar de aumentar nuestras habilidades en un determinado campo poniendo reglas para lograrlo es una contradicción.
Yo no ccomparto con casi ninguna de las “reglas” que se suelen dar acerca de las presentaciones efectivas. La mayoría tiene una lógica detrás de ellas, pero cumplirlas como si fuésemos un automata tomador de requerimientos tiene generalmente mal resultado.
Por ejemplo, es cierto, conviene usar fotos. Pero no siempre y alguien tiene que poner un poco de cabeza al asunto. Una presentación con voz en off y sin ayudas visuales puede ser mucho más potente que un espectáculo multimedia.
Y lo mismo vale para todas las demás “reglas para presentaciones efectivas”. Las iremos cubriendo.