Asegurar el éxito de tu presentación: Definir un objetivo

Si no hay objetivo es imposible tener éxito.

La mayoría de las presentaciones tienen (el 99% digamos) como objetivo una sola cosa y esa cosa es llegar al próximo paso.

  1. Ese próximo paso puede ser una nueva presentación, frente a nuevas personas con otro nivel de decisión, el interlocutor correcto (esto pasa muy seguido, pero no hay que perder de vista que si es necesario hacer un “casting”, entonces esas son las reglas) o quizás nos den una cita con un poco más de tiempo.
A veces hay que atravesar una especie de presentación casting.

2. En un concurso tengo que “llegar a la final”, ganar, o quizás presentar ante alguien con más relevancia, es decir, que estamos haciendo una presentación para vender una presentación. Esto en los concursos de presentaciones es muy común: Ganar la oportunidad de sentarse frente a un mega inversor ángel.

En los casos en los que las empresas promueven actividades de innovación, sucede que el objetivo de mi presentación es exponer frente al CXO.

3. O quizás estoy tratando de cerrar un trato de algún tipo. Este es el caso en el que hay presentaciones de ventas, pero también en presentaciones finales para levantar fondos.

Cerrar un contrato es un objetivo muy presente para los vendedores.

Con cada objetivo diferente, las presentaciones que se realizan, aunque sean de el mismo exacto tema, son completamente distintas.

Cuando comencé a escribir sobre este tema casi me arrepiento. Me pareció obvio, o hasta incluso trillado. Después hice un promedio medio ágil de la cantidad de veces que comencé a trabajar en la presentación de alguien y la pregunta “¿Qué queremos lograr con esta presentación?” era imposible de contestar.

La importancia de esto es más bien simple, pero la consecuencia requiere muchísima concentración. Si lo que quiero es llegar a un lugar, mis acciones todas tienen que tener que ver con ese destino. En el complejo e ingrato mundo de las presentaciones además, cualquier cosa que sumamos al acto tiene un riesgo de “restar” altísimo. El costo más alto que podemos pagar lo sufrimos cuando incorporamos cosas al mensaje que no nos acercan a nuestro objetivo.

¿Con qué me quiero ir como resultado de esta artículo? ¿Qué es lo que vine a conseguir? Evidentemente no es tan fácil.


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