Ese eterno objetivo de adueñarse del salón.

Desde la reina de Inglaterra pasando por Steve Jobs hasta las majestuosas entradas de Gisele Bündchen todos buscamos aquel santo grial.

El paso de la familia Obama por mi país ha dejado mucho material para compartir tanto desde la reflexión como desde la operatividad y la creatividad.

Al ver a The First Lady dando su charla frente a cientos de mujeres en en el CMD de Buenos Aires, no me queda opción más que investigar que es exactamente lo que está detrás de tamaño competencia para pararse sobre el escenario y emitir un mensaje tan perfecto como el que se brindó en dicha oportunidad.

Lo primero que hice fue volver a ver varias veces la charla y armar un artículo deconstruyendo, sin demasiado detalle, las partes de la charla en las que yo veía que la cosa se había hecho bien.

Acto seguido me pareció que ciertamente valdría la pena investigar y estudiar a quien estuviera detrás de este entrenamiento (debo reconocer que la idea de que toda esta performance fuera talento me parecía algo posible, pero con envidia sana, no deseable).

http://www.shesource.org/experts/profile/christine-k.-jahnke

Christine Janke es responsable no sólo por el coaching de Michelle Obama sino también de varios personajes más de muy alto perfil (como Hillary Clinton, por ejemplo) y si bien hay cierto sesgo de trabajo hacia el universo femenino (escribió el libro “la mujer bienhablada”), todo indica que hay muy poco que se pueda desperdiciar de su trabajo.

De lo que vi hasta ahora se puede resaltar cierta tendencia hacia la honestidad y lo simple. Aún me queda leer el libro pero el trabajo a realizar no es poco si uno lo que quiere es que cuando lo ven en el escenario, el podio o simplemente frente un grupo de cinco personas, es que nos coloquen en el rol de un ser humano que tiene el objetivo de conectar con quienes nos escuchan.

Los focos de trabajo, de nuevo, no poco trabajo, que propone Janke tienen fuertes centros de acción en:

  1. Ser autentico.
  2. Asumir una postura corporal natural y repetible
  3. No condonar la posibilidad de que no nos estén escuchando. Uno es el medio y es el medio todo el tiempo
  4. Apuntar a una conversación. Tratar de ser lo más humanos posible.

No tengo mucho espacio como para no coincidir y nuevamente, si trabajando estos puntos se llega al producto que nos mostró la primera dama la semana pasada, no hay ningún argumento con el que contrastar.

Esto me dispara automáticamente una pregunta respecto de las competencias a la hora de hablar con y sin algún elemento de multimedia que nos ayude. Digo esto porque si respetamos esta línea argumental, debemos necesariamente pensar en una forma diferente de justificar la técnica de brindar una conferencia acompañada de los slides del powerpoint


Para no perderte ningún artículo te recomiendo suscribirte al newsletter de Cómo Cincelar, el canal en donde comparto mis ideas (también se puede seguir a este blog). Te invito a pasar por mi sitio, y ya que estamos te invito también a construir una comunidad relacionada con la comunicación escénica y la comunicación de ideas inspiradoras en twitter y facebook.