Diseño para no diseñadores: Foco y Flujo

Elementos que ayudan a encontrar oportunidades de mejora en el diseño de nuestros slides.

Durante mi trabajo con emprendedores y gerentes de empresas, una de las cosas que más surge como preocupación tiene que ver con el diseño gráfico de los slides que finalmente van a utilizar.

La lógica de la pregunta es como sigue:

¿si me estoy capacitando para dar mejores presentaciones y armar mejores slides, como haré a la hora de darle el diseño final si no soy diseñador gráfico y no tengo talento para el diseño?

Y la verdad es que es una inquietud más que válida que tiene varias respuestas:

  1. Una posible solución para ese problema es pagar el servicio por hora de un diseñador gráfico que le saque brillo a nuestro esfuerzo inicial. Esto es muy eficiente en la medida en la que la totalidad del contenido este definido por nosotros (es decir que el diseñador se hará cargo solamente de la forma)
  2. Otra manera de lidiar con la inseguridad que nos produce el diseño es aprender algunas cuestiones básicas que nos ayuden a evitar cuestiones groseras. Una consecuencia buena de esto es que realmente vamos mejorando en nuestra competencia para diseñar a medida que pasa el tiempo.

Esta última es, por lo menos hasta ahora, la que adopto yo cuando trabajo y eso me permite, a pesar de mi escaso talento para el diseño, realizar slides que no son desagradables a la vista.

En este artítulo, comparto dos de esos criterios que uso cuando estoy en la construcción grafica de una presentación para un cliente.

Asegurarse de que haya un punto focal

El punto focal es lo que atrae la mirada a primera vista (hay un ejercicio interesante que se puede hacer para entrenar esto). Cuando no hay un punto focal toda la ayuda que puede provenir de esa imagen detrás nuestro en la pantalla se convierte en ruido. Para mejorar el foco de un slide lo primero que hay que pensar es si el slide contiene aquello en lo que queremos hacer foco.

Luego pueden aplicarse una de varias técnicas:

  • Poner en color el punto focal y dejar el resto en escala de grises.
  • Poner en foco el centro de atención y desfocalizar el resto.
  • Disminuir el número de palabras a una o dos. Todo lo que tenga poca repetición atraerá la mirada del observador.
  • Centrar la imagen en mi punto focal. Cuando abunda el ruido nuestros ojos tienen a ir hacia el centro

Cuando algo no tiene punto focal es fácil darse cuenta por que nuestra audiencia no deja de mover la vista. Esto se puede experimentar con un número muy pequeño de personas y sirve igual.

Al ver la imagen debe surgir un flujo para mirarla

Cuando uno atraviesa las puertas de una iglesia católica naturalmente camina hacia adelante. Esto es por que el flujo del espacio tiene ese sentido.

En las imágenes la necesidad de que haya un flujo se da porque, si hay un punto focal debo tener manera de enterarme de que hay en el resto de la filmina que estoy mirando. Así las cosas, lo más común es realizar un paneo de tipo “lector” de arriba hacia abajo y de izquierda a derecha. Si bien esto es absolutamente cultural, a occidente le toca esa dinámica. No son pocas las imágenes que necesitan un flujo diferente y eso hay que dárselo desde el diseño.

Para darnos cuenta de que una imagen no tiene flujo basta preguntarse en donde una persona detiene la mirada luego de identificar el punto focal del slide. Si nuestra respuesta no aparece o peor, si no logramos contestar esta pregunta significa que nuestro contenido no tiene flujo óptico.


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