¿Cuál es el mensaje más importante a transmitir para mejorar en el arte de presentar?

El cuerpo teórico sobre las presentaciones se ha vuelto tan amplio y complejo que a veces dejamos pasar lo fundamental.

En este momento en mi carrera tengo suerte en muchas dimensiones de mi actividad.

  • Por un lado tengo la suerte de que las personas con las que he trabajado en el pasado confíen en mi nuevamente
  • Tengo también la suerte de que muchas de esas personas me han llamado para trabajar con ellos en repetidas oportunidades
  • Casi como consecuencia de las dos anteriores tengo la suerte de que muchos de esos amigos me hayan visto en repetidas oportunidades.

Todo esto hizo que a mitad de camino en un seminario hace pocos días, una persona que compartió conmigo en varias ocaciones la actividad, hiciera el comentario (abiertamente) de que “seguramente yo lo iba a decir” pero que “lo importante era practicar”. El problema aquí es que a mí se me estaba olvidando decirlo.

Realizar presentaciones sigue siendo una profesión pragmática y lo será por varios años más con lo que no hay nada que se pueda decir o teorizar que supere a la inmortal costumbre de practicar.

Cuando uno dice esto las caras de los que están escuchando suelen transformarse al asociar este tipo de práctica con algo repetitivo y tedioso (no necesariamente aburrido, como practicar el revés en el tenis digamos) de manera que en general, el consejo de practicar se desestima aún antes de intentarlo.

En ese momento, tener un profesional al lado cobra un valor completamente diferente. Nos convertimos temporalmente en alguien muy similar a un personal trainer que exige que hagamos los ejercicios abdominales del día. Lo que no llegan a notar quienes deben practicar es que el número de repeticiones a realizar es muy bajo. Para ser precisos el número mínimo de veces que hay que practicar para que una presentación salga bien es 3.

Eso sí, para que la regla de las tres prácticas se cumpla es necesario que nuestros ensayos cumplan con las siguientes condiciones.

  1. Los repasos deben ser en voz alta y diciendo todo cuanto queremos y tenemos planificado decir.
  2. debe realizarse desde el principio hasta el final, independientemente de equivocaciones, olvidos e incidentes múltiples, la repetición de la práctica sumará uno si llegamos desde el principio hasta el final sin importa cuán accidentada resulte la presentación.
  3. Debe haber algún público. Puedo ser yo mismo ese público si me estoy grabando con alguna cámara de vídeo. Pueden ser mis socios, mis amigos, mis padres. Realmente no importa, debe haber alguien allí para presenciar lo que estoy haciendo.

Si logro realizar tres prácticas cumpliendo con todas las condiciones de mas arriba estaré en plena capacidad de dar mi presentación de manera ensayada. Y créanme que cuando es así, eso se nota.