Un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

El hecho de tener la capacidad de comunicar algo convincentemente no hace que tengamos que hacerlo sin mirar las consecuencias.

Hace un par de años me tocó trabajar en una presentación de TEDx con una escritora muy famosa de Argentina. El proceso tuvo un poco más de fricción que de costumbre en primera medida, porque yo aún no había aprendido que todos aquellos artistas que se exponen a la actividad de hablar en público sufren un ataque a su perfil creativo que no les es cómodo (a nadie le es cómodo pero el resto de los mortales no tenemos nuestro ego creativo tan en el centro de nuestro quehacer diario).

Respeto por el saber popular que proviene de los comics

En segundo lugar, apareció a mitad del proceso más o menos, cierto rechazo por parte de la protagonista (a quién yo estaba ayudando) a toda la sistematización de la comunicación de sus ideas.

Básicamente la objeción era que “obrar de manera ingenieril para mejorar el mensaje no parecía honesto”. Es decir, estábamos construyendo credibilidad y empatía de manera artificiosa, con metodología, no con el corazón

Yo no le di la suficiente relevancia a la queja en ese momento e intenté darle un modo menos vehemente a mi trabajo con esta persona, de manera que se sintiera menos empujada a hacer su presentación de manera correcta.

Hoy veo este video realizado por los muy talentosos escritores y productores de “Last Week Tonight” en dónde esta reflexión toma un plano conocido, pero con una nueva luz.

Este punto, el de la ciencia, para mí ha sido siempre un gran tema. Sobre todo por que tengo mi pequeño pasado de científico (tres años en el laboratorio de materiales investigando en nitinol) y eso hace que haya cierta gimnasia a la hora de leer e interpretar información proveniente de publicaciones técnicas.

En su video, @iamjohnoliver con mucho talento logra expresar algo que preocupa a cualquiera que esté en el rubro de la comunicación efectiva, y es el hecho de que las formas y técnicas funcionan, aún para transmitir de manera efectiva lo que no es ni verdadero ni veraz (como cualquier historiador de la historia de la propaganda puede reportar).

No hay mucho que podamos hacer a este respecto más que recordar a tío Ben, y encarnar aquello de que “con mucho poder aparece también la necesidad de hacerse cargo de una gran responsabilidad”.