Si bien la libertad de escoger un objetivo es plena, y nunca puede resignarse, en un promedio amplio, por lo menos ab initio, los protagonistas en las presentaciones tienen objetivos muy diferentes dependiendo de que idioma estén hablando

Hemos repasado en muchas oportunidades el hecho de que para que una presentación en pública tenga éxito si o si, antes que nada, debe haber definido un objetivo para ese evento. La definición de dicho objetivo es responsabilidad del autor, del protagonista y salvo contadas excepciones, que tienen que ver con las oportunidades en las que se está proveyendo un servicio.
En esta oportunidad quería dejar una tablita, de las que vale la pena, con los diferentes objetivos (que al menos estadísticamente) suelen tener los speakers cuando están frente al público.

Como en la oportunidad anterior, vale destacar algunas de las diferencias sutiles entre las diferentes oportunidades de comunicación y ver que hay un par de escenarios que de tan diferentes no deberían ni estar en esta tabala juntos.
Tal es el caso de aquellos que están intentando vender, es decir, movilizar a la audiencia a intercambiar dinero por la oferta y otros que se suben al escenario con la intensión de comunicar cuales fueron los resultados de los últimos 3 años de trabajo en el laboratorio y el proporcional gasto de dinero.
Cuando un vende hace foco en lo provechoso, lógico y conveniente del intercambio de dinero por la oferta. Cuando uno comunica lo devenido de un esfuerzo y un monto invertido, la transacción ya fue realizada. Lo importante ahora es convencer de que se tomó la decisión correcta.
Esta diferencia temporal que ubica el gasto de recursos en lugares tan diferentes cambia por completo la estructura de lo que vamos a decir. En el caso de la venta diseñaremos para que surjan en el público las preguntas correctas, en el caso de la disertación académica, debemos contestar preguntas que no resulten naturales o triviales antes de que surjan y diseñar nuestro discurso para estar, en el ejercicio de la lógica, por delante de la audiencia (cabe aclarar aquí que esto puede hacerse de igual manera sea que el proceso haya tenido éxito o no).
Si logramos entender que papel juega la acción de quién escucha en nuestro objetivo, si podemos encontrar a que momento pertenece, tenemos una gran parte del diseño de nuestra presentación resuelto.