Lo más común es no ver o no aceptar que las oportunidades en las que nos toca comunicar desde un escenario son mucho más comunes de lo que creemos.
Cuando alguien me pregunta que es lo que hago, yo cuento que me dedico a la comunicación escénica. Esta forma de describirlo requiere mayores explicaciones porque con sólo esa frase, pareciera que soy entrenador de actores, o, en el mejor de los casos, alguien que trabaja con speakers profesionales. La última parte es verdad, pero lo de los actores no es exactamente mi terreno de juego.
La comunicación escénica es toda aquella que tiene un emisor (efectivamente el actor de teatro es uno de ellos) y receptores que no pueden, al menos sin romper algunas reglas, interactuar con ellos. Es por eso que el título de este artículo reza que el protagonista, el que está en la situación de comunicar es quien construye el escenario propiamente dicho.

En ese sentido, casi todas las oportunidades en las que nos comunicamos tienen algo de escénico. Salvando por las excepciones obvias, de conversaciones ruidosas y desprolijas, las personas tienen en algún momento un mensaje que transmitir que no permite ni requiere interacción en tiempo real con quien nos escucha. Ejemplos de esto hay de los más mundanos hasta los más refinados, pero en todos los casos los ingredientes son los mismos:
- La pregunta “¿Cómo te fue hoy?” habilita un momento de comunicación escénica. Aquí no hay más escenografía quizás que la mesa de la cena, y tal vez no haya más público que nuestra pareja, pero sin embargo, la naturaleza de la comunicación es una en donde la dirección de la información tiene un sólo sentido
- Situaciones en la escuela, la facultad o el trabajo en done se nos interpela sobre nuestro saber o nuestra habilidad también brindan el mismo espacio.
- El tiempo y la oportunidad de dar un reporte de rendimiento en el trabajo es un caso más literal. Aquí vale la pena notar las muchas similitudes con un escenario real.
- Cualquier oportunidad de ventas es un caso de comunicación escénica.
- Emprendedores y empresarios en busca de financiamiento y/o capital para sus proyectos la gran mayoría de las veces se ven obligados a montar directamente un espectáculo en donde el peso del factor entretenimiento es casi tan importante como el contenido
- Un profesional invitado a dar el discurso central en un congreso es, a todas luces directamente un actor en un rol que alguien escribió, alguien dirige y alguien produce.
- Cualquier responsable deportivo de cualquier equipo, de cualquier deporte, tiene en el entretiempo la responsabilidad de transmitir una idea, de comunicar un concepto de manera que un objetivo se consiga. Eso es, literalmente, uno de los escenarios más difíciles a los cuales hay que subirse.
- La política es en un todo comunicación escénica.
- Cualquier líder está permanentemente en formato escenario.
Todo es un escenario, y las reglas que valen para que la comunicación escénica funcione mejor son siempre las mismas independientemente de cual sea el escenario. Importa el objetivo eso sí.
Tenemos que tener en cuenta que nuestra capacidad de comunicación tiene embebida la necesidad de hacernos cargo de nuestro escenario de vez en cuando. Que tanto podamos obtener de estas oportunidades depende de cuan cómodos nos sintamos allí “arriba”.